ES

La alcachofa de Jerusalén (o tupinambo) es un tubérculo originario de Norteamérica de fácil cultivo. En algunas regiones también es conocido por el nombre de pataca o batata de caña, ya que de este tubérculo crece una caña que suele sobrepasar los dos metros de altura y de las que brotan, según el lugar, unas flores amarillas.

Existen más de 20 variedades de alcachofas de Jerusalén domésticas. La piel de estos tubérculos, que muchas veces se asemeja al jengibre, puede ser de numerosas tonalidades, según la variedad podemos encontrar tupinambos blancos, marrones, rojos o púrpuras.

Este tubérculo es muy interesante para deportistas ya que está considerado como un tónico natural en casos de fatiga física, anemia o estres. Además, es un alimento bien tolerado por el cuerpo, en especial por el hígado. Cabe destacar que la alcachofa de Jerusalén no contiene gluten, lo que es perfecto para personas con este tipo de intolerancia, personas celíacas o que simplemente hayan decidido excluir el gluten de su dieta diaria.

La alcachofa de Jerusalén es muy interesante para deportistas, ya que está considerada como un tónico natural en casos de fatiga física, además, no contiene gluten y su consumo favorece la digestión.

Su consumo, favorece la digestión y ayuda a equilibrar la flora intestinal, siendo especialmente adecuado para aquellas personas que padecen de trastornos intestinales, como personas con intolerancias alimentarias, celíacas, deportistas, etc.

Es un alimento especialmente diurético por su elevado contenido en agua (casi el 80%).  Además, la alcachofa de Jerusalén nos aporta inulina (fibra natural), minerales como el potasio, magnesio, sodio, calcio, hierro o fósforo, vitaminas como la A, B1, B2, B6, C y D. Entre los numerosos beneficios que nos aporta podemos destacar que:

    • Contiene propiedades antitumorales.
    • Reduce el colesterol.
    • Mejora las defensas.
    • No contiene gluten.
    • Cuida la salud de nuestros ojos.
    • Aporta una mayor sensación de saciedad.
    • Especialmente indicada en dietas bajas en calorías.
    • Favorece la digestión y ayuda a equilibrar la flora intestinal.
    • Ayuda a reducir la absorción de azúcar, triglicéridos y colesterol.
    • Alivia el estreñimiento y limpia el tracto intestinal.
    • Especialmente adecuado para aquellos que sufren de trastornos intestinales.
    • Está considerada como un tónico natural en casos de fatiga física, anemia o estrés.
    • Es un alimento bien tolerado por el cuerpo, en especial por el hígado.
    • Su efecto diurético convierte a la alcachofa de Jerusalén en un aliado magnifico contra la celulitis y los problemas de retención de líquidos.

Cabe destacar que la alcachofa de Jerusalén se puede tomar en el embarazo e incluso después del parto, ya que favorece la producción de leche durante la lactancia.Se puede cocinar como cualquier otro tubérculo: al vapor, frito, hervido, añadiéndolo a ensaladas, potajes, sopas, realizando cremas o pudines.Su sabor encaja muy bien con la mostaza, menta, aceites de nuez, cebolla, nuez moscada, manteca, clavo de olor y vinagre de canela.

No olvides que FLORA DIEZ actúa beneficiosamente mejorando el equilibrio intestinal, convirtiéndose en un producto para el “confort digestivo” y siendo altamente efectivo en casos de inflamación intestinal. Es el aliado perfecto para personas intolerantes al gluten y/o lactosa. Además, es resistente a los antibióticos y sobrevive al paso por el tracto digestivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.