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Es por todos sabido que el deporte es salud. Mantenerse activo realizando cualquier tipo de actividad, aporta grandes beneficios a nivel físico y mental. Multitud de estudios han relacionado el deporte con el óptimo estado de salud a diferentes niveles, teniendo un impacto mayor que incluso el consumo de medicamentos.

Su práctica de manera regular y sistemática ha demostrado ser especialmente beneficioso tanto el desarrollo como para la prevención de distintas enfermedades, así como también de método de rehabilitación para según qué afecciones.

Sea cual sea el tipo de ejercicio que se practique, o su duración, contribuye a establecer una conexión cuerpo-mente, generando a su vez bienestar y una cascada de buenas sensaciones que, con la práctica prolongada y sostenida en el tiempo, puede convertirse en una práctica casi adictiva.

¿Cómo empezar?

Si todavía no te has animado a practicar ningún ejercicio, pero estás decidido a empezar, te recomendamos que vayas introduciéndolo en tu rutina paulatinamente, sin prisas, estableciendo la duración del mismo acorde a tu estado físico y a tu nivel de resistencia. Tanto la carga como la duración del ejercicio es algo personal, que debe ser adaptado a cada persona de manera individualizada. De no ser así, podríamos correr el riesgo de lesionarnos o de padecer algún problema más grave de salud. Cada deportista o futuro deportista debe escuchar a su cuerpo, tener presentes sus demandas y actuar en consecuencia, de esta manera conseguirás engancharte poco a poco, sin que suponga ningún tipo de rechazo.

Además, existe una infinidad de actividades que puedes escoger para mantenerte activo: salir a correr o a montar en bicicleta, bailar, pádel, tenis, crossfit… las posibilidades son innumerables! Seguro que entre toda la oferta de deportes que existe, encuentras ese deporte que despierte tu curiosidad y te mueva a practicarlo de manera continuada.

Crea unos hábitos deportivos y verás los beneficios que aportan a tu vida diaria.

Beneficios a diferentes niveles

Si todavía no has dado el paso de calzarte las zapatillas, seguro que al leer la cantidad de beneficios que aporta, no lo dudarás ni un segundo.

  • Sistema cardiovascular

Con la práctica de ejercicio aumenta la cantidad de sangre que bombea el corazón, para poder abastecer a las células de todo el cuerpo de oxígeno y nutrientes durante el sobreesfuerzo, por lo que poco a poco, cada latido se va haciendo más eficiente, reduciendo también la frecuencia cardiaca en reposo. Este hecho desencadena que poco a poco se vayan reduciendo los coágulos de sangre del interior de las arterias (causantes de trombosis o infartos), aumenta la circulación en los músculos y tejidos de todo el cuerpo y mejora el retorno venoso.

  • Mejora de la flora intestinal

El deporte practicado de manera continua ayuda a mejorar la cantidad, calidad y diversidad de las bacterias que habitan en nuestra flora intestinal.

A través de diferentes estudios que han comparado las bacterias de la flora intestinal de deportistas y de personas con obesidad, se ha concluido que los deportistas mostraban una mayor variedad y cantidad de bacterias intestinales.

Por lo tanto, si no sólo quieres cuidar tu cuerpo y tu estado de ánimo, aquí tienes otra razón por la cual practicar actividad física.

  • Reducción del estrés y la ansiedad

El frenético ritmo de vida que llevamos puede afectar a nuestro nivel de estrés. Si este es tu caso, es necesario que busques una actividad que te haga desconectar, y si es posible, sacar toda la tensión que has estado acumulando a lo largo del día y que te ayude a calmarte.

Ejercitarse a menudo también aumenta la síntesis de norepinefrina (noradrenalina), estrechamente relacionada con la respuesta del cerebro ante la presencia de estrés.

Así que, si has tenido un día duro, una larga caminata, un paseo en bici o una buena clase de zumba, puede hacer que llegues a casa mucho más relajado y animado.

  • Mejora del humor

El ejercicio favorece la liberación de endorfinas, conocidas como las “hormonas de la felicidad”. Esta liberación masiva de endorfinas te hará sentirte más contento y eufórico. De hecho, diversos estudios han relacionado este efecto como positivo para el tratamiento de algunos tipos de depresión o estados de decaimiento. Por esta razón, muchos psicólogos recomiendan la práctica de ejercicio a personas que padecen depresión o ansiedad para mejorar de este modo su calidad de vida.

Aunque no es necesario padecer depresión o ansiedad. Con activarte unos 3 días a la semana, durante algo más de media hora, notarás una mejoría en tu carácter y en tu humor casi al instante.

  • Mejora del aspecto físico

Obviamente, al practicar ejercicio, aceleramos el metabolismo y consumimos más energía. Si esto lo acompañamos de una alimentación saludable, conseguiremos ver cambios físicos en nuestro cuerpo, como reducción de la grasa acumulada.

  • Mejora de la autoestima

Relacionado con el punto anterior, si mejoramos nuestro aspecto físico, empezaremos a vernos mejor y la confianza en nosotros mismos empezará a crecer. El ejercicio mejorará la imagen de ti mismo y mejorará tu autoestima y la percepción que tenemos de nosotros mismos.

 

Después de todas estas ventajas, te animamos a que si todavía no practicas ninguna actividad, busques aquella que te haga sentir feliz y te haga dar la mejor versión de ti mismo.

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