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La enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal de tipo autoinmune que puede perjudicar a cualquier fragmento del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, siendo más habitual que afecte al último segmento del intestino delgado, el íleon. La enfermedad es crónica y cada paciente muestra un desarrollo de forma diferente.

Existen casos en los que los pacientes padecen síntomas graves con agudizaciones frecuentes, y otros casos en los que transcurren largos períodos sin síntomas incluso sin tratamiento. La mayoría de los pacientes alcanzan una calidad de vida casi normal la mayor parte del tiempo.

El uso del baño es uno de los síntomas más habituales cuando se padece la enfermedad de Crohn. Es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal de tipo autoinmune.

 

Esta enfermedad es más frecuente en países del norte de Europa, Canadá y EE.UU., mientras que en los países del sur de Europa, Asia y África hay menos afectados; en España hay 8 casos por cada 100.000 habitantes. Puede suceder con la misma frecuencia en hombres y mujeres, y suele diagnosticarse entre los 20 y los 30 años, aunque algunas veces se diagnostica en niños, incluso en bebés menores de un año.

Las personas afectadas tienen un sistema inmunitario que reacciona de forma exagerada ante virus o bacterias que llegan al intestino, provocando la reacción inflamatoria de todo el grosor de las paredes intestinales, donde se producen cicatrices. Por esa razón es fundamental reforzar el sistema inmune ya que se pueden prevenir múltiples enfermedades.

La enfermedad de Crohn  se ha vinculado con factores genéticos, inmunológicos y ambientales. En estas patologías ocurre que el propio sistema inmune agrede diversos factores de la flora intestinal, lo que genera inflamaciones crónicas que afectan el intestino y el aparato digestivo, entre otros órganos. Existen varios factores que aumentan la susceptibilidad para padecerla, como pueden ser:

Factores genéticos:

  • Ser familiar de primer grado de personas afectadas por la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
  • Tabaquismo: las personas fumadoras son 2 veces más propensas a desarrollar la enfermedad que aquellas que no han fumado nunca. El tabaquismo se asocia con una mayor necesidad de cirugía y mayor número de hospitalizaciones frente a los ex-fumadores y los no fumadores con la enfermedad de Crohn.

Entre los principales síntomas de la enfermedad de Crohn podemos encontrar:

  • Diarrea moderada con 4-8 deposiciones al día: suele alternarse con períodos de estreñimiento si la inflamación obstruye el paso a través del intestino.
  • Dolor abdominal: empeora tras las comidas y mejora con la deposición,  localizado frecuentemente en la zona inferior derecha del abdomen.
  • Pérdida de peso, involuntaria por la falta de apetito, diarrea y sitofobia (miedo a la comida).
  • Sangrado en heces
  • Sangrado rectal
  • Abscesos perianal
  • Náuseas y vómitos
  • Fiebre no muy alta
  • Fístulas
  • Cansancio

Cabe destacar  que como consecuencia de la inflamación puede aparecer una mala absorción de nutrientes debido a la inflamación de las paredes del intestino delgado. Además, puede provocar déficit de vitaminas, calcio y otros minerales, lo que provoca alteraciones en todo el cuerpo, tales como anemia, fracturas de huesos, alteraciones neurológicas, etc. En niños es una de las causas de retraso en el crecimiento.

A destacar: prevenir la enfermedad de Crohn actualmente no es posible porque no se conocen las causas exactas que desarrollan la enfermedad. Sin embargo, se puede reducir el riesgo de la enfermedad y su recurrencia en brotes renunciando a hábitos poco saludables. Puedes prevenir que la enfermedad tenga un grave efecto en el organismo si mantienes una dieta equilibrada,  nutritiva y evitas malos hábitos como el tabaco. De este modo, podrás disponer de una reserva de vitaminas y nutrientes entre cada episodio o crisis, y de ese modo disminuir las complicaciones debido a la falta de nutrientes.

De interés: se ha demostrado que la toma habitual de probióticos resulta especialmente beneficioso en tratamientos de enfermedades como enfermedades inflamatorias intestinales, entre las cuales merece hacer especial a la enfermedad de Crohn.

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