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Pruebas para diagnosticar la intolerancia a la lactosa

Existen varias pruebas que pueden confirmar si realmente padecemos intolerancia a la lactosa. Es importante tener en cuenta los síntomas que podemos presentar  al consumir ciertos alimentos. En nuestro anterior post te hablamos de ellos.

 

Existen pruebas para diagnosticar la intolerancia a la lactosa, como el test del hidrógeno, que es un método no invasivo que mide la capacidad intestinal para digerir la lactosa y se utiliza para diagnosticar la deficiencia de la lactosa.

Para confirmar el diagnóstico podemos encontrar:

Test sanguíneo de sobrecarga de lactosa: la prueba consiste en determinar la concentración de azúcar (glucosa) en la sangre, antes y después de ingerir un líquido con lactosa. Si la concentración de glucosa sube por encima de un determinado nivel, no se diagnosticaría intolerancia a la lactosa.

Test de hidrógeno espirado: al paciente se le suministra una solución con lactosa (25-50g de lactosa en 200-400ml de agua) y a intervalos posteriores de tiempo de 15 minutos soplará por unas bolsas herméticas de donde se recogerán muestras. Se debe constatar un aumento del hidrógeno en la respiración tras la ingesta de la lactosa y en base al resultado se determinará su grado de intolerancia.

Acidez de las deposiciones: se emplea sobre todo en los niños pequeños y en los lactantes, en los que resulta difícil realizar otro tipo de pruebas. Consiste en analizar las deposiciones que, en el caso de existir una mala absorción de lactosa, son más ácidas de lo normal.

Diagnóstico genético: este método consiste en extraer y amplificar el ADN de una muestra -de sangre o saliva del paciente- , continuando con un protocolo de hibridación en tira para así detectar la presencia de los polimorfismos en personas no intolerantes.

Biopsia del intestino delgado: se realiza una biopsia del intestino delgado, pueden obtenerse por EGD (esófagogastroduodenoscopia) u otra endoscopia del tracto gastrointestinal superior. De ese modo se puede constatar la presencia o no de lactasa en la mucosa intestinal.

Has de saber que es usual que se confunda la intolerancia a la lactosa con el síndrome del intestino irritable, por lo que se debe efectuar el diagnóstico diferencial para corroborar que se trata de un déficit de lactasa y no de otro tipo de trastorno intestinal.

No olvides que FLORA DIEZ cuidará de tu salud intestinal y recuperarás el equilibrio de una forma sencilla y saludable.

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