ES
Que el resfriado coja a tus defensas trabajando
abril 19, 2018
azúcar
Peligros de una alimentación rica en azúcares
mayo 17, 2018

Verdades y mentiras sobre la celiaquía

Todavía hay un gran desconocimiento sobre la celiaquía, sus consecuencias y todo lo que acarrea. La moda de las dietas sin gluten ha traído cosas muy buenas para los celíacos, como es el hecho de que ahora hay muchísimos más productos en los supermercados que son aptos y en algunos restaurantes tienen menús especiales. Por eso hoy os traemos un tema muy interesante, las verdades y mentiras sobre la celiaquía.

Pero también ha traído algunas cosas negativas, como es que en ocasiones, cuando alguien pide un menú para celíacos, en el restaurante interpreten que se trata tan solo de un menú sin gluten y se vuelvan más negligentes con los cuidados específicos que deberían de otorgar.

Por suerte, entre los profesionales de la hostelería cada vez hay más conocimiento de todo lo que se refiere a las intolerancias, alergias y enfermedades como la que estamos tratando, por lo que un celíaco tiene un poco más fácil el salir de casa a tomar algo.

Verdades sobre la celiaquía

  • El celíaco nace, no se hace. Hace años no se realizaban prácticamente diagnósticos relativos a la celiaquía, por ese motivo a muchas personas se les ha descubierto la enfermedad siendo ya adultos. Esto no quiere decir que la enfermedad les haya venido con los años ni que puedas volverte celiaco de repente. La persona con esta enfermedad nace con ella y no se va a curar nunca. No obstante, hay quien tiene la enfermedad en estado latente y sin desarrollar, pudiendo aparecer en cualquier momento de la vida.
  • Un poco de gluten es suficiente para causar problemas. Tanto es así que los celíacos tienen su principal problema en la contaminación cruzada. Si alguien que ha tocado previamente un alimento con gluten toca la comida que van a tomar, ya es suficiente para contaminarla y que les cause problemas de salud.
  • La dieta sin gluten es más cara. Solo hay que echar un vistazo al hacer la compra para darse cuenta que es así. La mayoría de los productos que tienen la etiqueta de apto para celíacos es más caro que su equivalente con gluten. Por suerte, cada vez son más las marcas que han comenzado a lanzar sus productos aptos, incluso marcas blancas de supermercado. Esto ha conseguido que la diferencia de precios se reduzca y también que la oferta sea más amplia.
  • Es posible ser celíaco y no saberlo. De hecho no es algo poco habitual. Dado que antes no se diagnosticaba tan fácilmente y que no todo el mundo tiene los mismos síntomas, se calcula que un 75% de los celíacos no saben que lo son. El riesgo de esto está en que estas personas pueden estar desarrollando problemas muy serios de salud sin saberlo, desde fatiga crónica hasta diabetes.

Falsos mitos sobre la celiaquía

  • No es una alergia. Mucha gente cree que la celiaquía es una alergia pero no se deben de confundir ambos problemas. El celíaco sufre una enfermedad autoinmune que no tiene que ver ni con las alergias propiamente dichas ni con las intolerancias. No existe la intolerancia al gluten, sino la enfermedad celíaca.
  • No hay diferentes grados de celiaquía. No hay gente más celíaca que otro. Se es celíaco o no se es. Otra cosa son los síntomas que la enfermedad produzca, que pueden ser más virulentos en unas personas que en otras en función de otras variantes que pueda haber.
  • No pueden comer cualquier plato que no lleve gluten. Es frecuente que cuando se sale a comer con un celíaco ya sea alguien de los que lo acompaña ya sea un camarero al preguntar por comida apta para celíacos, se recomienden platos como filetes con patatas o pollo asado ya que no lleva gluten. Pero que el plato no lleve gluten no quiere decir que pueda ser consumido por un celíaco ya que no podemos olvidar la contaminación cruzada.

Seguramente, la cocina y los materiales con los que se trabaja han sufrido contaminación cruzada. Solo los platos aptos para celíacos cocinados con alimentos sin gluten y libres de contaminación cruzada son válidos para estas personas.

  • No es cierto que comer sin gluten sea malo si no se es celíaco. De hecho, lo habitual en muchas familias en las que hay un miembro con este problema es que, para evitar problemas, toda la familia acabe comiendo sin gluten. Y no hay nada malo en ello. Incluso puede ayudar en el caso de los niños a que estos no se sientan diferentes. Además, esta enfermedad tiene un componente genético, por lo que cuando alguien sufre este problema en el hogar se recomienda que toda la familia se realice alguna prueba ya que lo habitual es que alguien más lo tenga sin diagnosticar.

Pero hay que tener en cuenta que si no se consume nunca gluten el intestino deja de acostumbrarse y en el momento en el que se tome puede sentar mal y producir mucha hinchazón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.